La calidad del streaming depende de la estabilidad, la latencia y el manejo del dispositivo. Empieza por elegir la resolución adecuada para tu pantalla. Si ves en 1080p, forzar 4K puede añadir buffer sin mejoras visibles. Usa bitrate adaptativo cuando sea posible y define un perfil fijo de respaldo.
En el dispositivo, limpia caché y cierra apps en segundo plano. El cable suele ser más estable que el Wi-Fi, pero si usas Wi-Fi, coloca el router en un área abierta y reduce interferencias. Haz una prueba de velocidad en el horario habitual; si baja por la noche, selecciona un bitrate menor de antemano.
Revisa también la configuración del proveedor. Un panel de IPTV permite ajustar el buffer y la prioridad de flujo. Un buffer corto cambia canales más rápido; uno mayor oculta microcortes. Elige el equilibrio según tu uso.